El Sindicato Nacional de Arquitectos Conservadores del Patrimonio Cultural del INAH reconoce irregularidades en la expedición de permisos, pero atribuye la responsabilidad a la Dirección General del Instituto.
Luis Ojeda Godoy, secretario general del sindicato, señaló que no es su competencia responder por las prácticas en el INAH, como la presencia de ambulantes en Chichén Itzá o la supuesta colaboración para obtener permisos en zonas patrimoniales de Mérida. Negó que el sindicato reciba recursos para permitir estas actividades.
Respecto al proyecto del corredor gastronómico en Mérida, que incluye adecuaciones viales y rescate arquitectónico en las calles 60 y 47, los arquitectos mostraron desconocimiento y una postura indefinida. Manifestaron interés en aportar opiniones si son consultados por las autoridades y si el proyecto lo requiere. El proyecto cuenta con respaldo federal y estatal, pero el sindicato no confirmó si existen permisos del INAH para su ejecución.
