Durante el Primer Foro Abierto “Carbono Azul en Ecosistemas Costeros Mexicanos del Golfo de México y el Caribe”, se acordó establecer una línea de trabajo especializada en Carbono Azul dentro de la Red Ecos Yucatán. Esta iniciativa busca coordinar investigación, información y acciones de conservación en la región.
El evento reunió durante tres días a especialistas, comunidades costeras, organizaciones civiles, autoridades y estudiantes, quienes compartieron experiencias, resultados de investigación y propuestas para avanzar en la conservación y restauración de ecosistemas marinos y costeros.
Mirna Manzanilla Romero, titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), resaltó la importancia de crear espacios de diálogo y colaboración para enfrentar los desafíos ambientales en Yucatán. Destacó que esta visión está alineada con el Renacimiento Maya impulsado por el Gobernador Joaquín Díaz Mena, que reconoce al conocimiento científico y humanístico como motor para el desarrollo sostenible.
El carbono azul se refiere al carbono capturado y almacenado en ecosistemas costeros como manglares, pastos marinos y marismas. Además de su contribución a la mitigación del cambio climático, estos ecosistemas protegen las costas frente a huracanes, reducen la erosión, conservan la biodiversidad y sostienen actividades económicas relacionadas con la pesca y el turismo.
Entre los acuerdos principales se encuentra la creación del nodo de Carbono Azul, que permitirá coordinar esfuerzos de investigación, compartir información y dar seguimiento a una agenda regional de largo plazo para la conservación y restauración de ecosistemas costeros.
José Carlos Pintado Patiño, coordinador de la Red de Urbanismo, Medio Ambiente y Riesgos Emergentes (Umare), señaló que uno de los logros fue la articulación entre comunidades, academia y organizaciones para impulsar mecanismos de conservación y gestión ambiental. Agradeció el enfoque de la Red Ecos y la Secihti Yucatán para facilitar la vinculación entre dependencias gubernamentales, comunidades y ciencia.
Se acordó también integrar un repositorio de información que reúna estudios y datos sobre carbono azul en la Península de Yucatán y el Caribe, región estratégica para el desarrollo de investigaciones en esta materia.
El foro incluyó conferencias magistrales y mesas de trabajo para discutir mecanismos que amplíen la investigación, homologuen metodologías de monitoreo, impulsen la divulgación científica y construyan una agenda regional con comunidades costeras, instituciones académicas, organismos internacionales y dependencias gubernamentales.
Como parte de las actividades, estudiantes de la Licenciatura en Ciencias de la Tierra de la ENES Mérida realizaron una práctica de campo en la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, donde aprendieron técnicas para la extracción de núcleos de sedimento. Estas técnicas permiten reconstruir la historia ambiental de los ecosistemas y comprender la respuesta de los manglares ante fenómenos naturales y actividades humanas.
El foro reunió a 110 participantes de instituciones académicas, dependencias gubernamentales, organizaciones ambientales y comunidades costeras de Yucatán y otras regiones del país, ampliando la colaboración científica y comunitaria en la conservación de ecosistemas marinos.
Participaron representantes de la ENES Mérida, Cinvestav Unidad Mérida, Ecosur, Fundación San Crisanto, CICY, Semarnat, Conanp, Pronatura Península de Yucatán, así como organizaciones como Manglares de Dzinitún, Telchac de Mangle y Mar, Wotoch Aayin, Proyecto Chaac y el Ejido Chuburná Puerto.
También asistieron organismos como The Nature Conservancy, Oceanus Data Analytics, universidades Autónoma de Yucatán (UADY), Autónoma de Guerrero (UAGro), Mesoamericana de San Agustín, Tecnológico de México y representantes de localidades como Xochimilco, Isla Arena, Chetumal y Progreso.
El nodo de Carbono Azul dará seguimiento a una agenda regional de investigación, monitoreo, divulgación y colaboración comunitaria para proteger ecosistemas costeros estratégicos en la Península de Yucatán, el Golfo de México y el Caribe.
