Durante la sesión ordinaria de Cabildo, el regidor Diego Carrera solicitó al Ayuntamiento de Mérida emitir una respuesta clara y fundamentada, con perspectiva de derechos humanos, sobre la remoción del monumento a Los Montejo. Señaló que mantener la escultura implica una apología al racismo y valida la violencia histórica contra el pueblo maya.
Recordó que un juzgado federal y un Tribunal Colegiado confirmaron que el Ayuntamiento violó derechos de personas mayas al justificar inicialmente que retirar la obra “no era económicamente viable”. Ahora, la autoridad debe emitir una nueva respuesta legalmente sustentada.
Carrera destacó que la exigencia de retirar el monumento proviene de agrupaciones civiles, colectivos de derechos humanos y comunidades mayas que han presentado argumentos jurídicos formales durante años. Propuso realizar una consulta formal a las comunidades indígenas con participación ciudadana e institucional para debatir qué figuras y valores debe exaltar Mérida.
El regidor afirmó que el municipio no puede deslindarse del conflicto, pues el monumento fue financiado con recursos públicos. En 2010, el Ayuntamiento aportó 650,000 pesos para su construcción y costeó el pedestal, iluminación y placa informativa.
Además, señaló la contradicción histórica de que el Patronato Pro Historia Peninsular, receptor de los fondos y con objeto social de proteger comunidades indígenas, haya erigido un monumento a los conquistadores.
Carrera expuso datos históricos sobre Francisco de Montejo “El Mozo”, documentado vendiendo prisioneros mayas como esclavos y destituido por la Corona española en 1549 por abusos. Cuestionó la postura ideológica que llevó al Ayuntamiento a exaltar a estas figuras con dinero público y si actualmente existe alguna posición que justifique mantener el monumento.
Concluyó que el Ayuntamiento tiene la obligación institucional de atender el debate generado por la creación y permanencia del monumento en el espacio público.
