Frustración e ira sufren yucatecos por el tráfico
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El aumento del tráfico en Mérida está afectando la salud mental de sus habitantes, especialmente a quienes recuerdan una movilidad más fluida, según el psicólogo Paulino Dzib Aguilar.

Entre junio de 2023 y junio de 2024, el parque vehicular en Yucatán creció un 6.58%, pasando de 1,034,153 a 1,102,172 unidades, según datos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.

Dzib Aguilar señala que el incremento vehicular genera una sensación de hacinamiento y afecta el “espacio vital”, un concepto estudiado en psicología y kinésica que influye en la percepción de seguridad y bienestar.

Durante embotellamientos, conductores experimentan invasión de su espacio personal, lo que activa mecanismos biológicos que alteran su estado mental y pueden provocar estrés, ira y ansiedad.

Además, la temperatura elevada en Mérida, que puede superar los 50 grados centígrados, incrementa la irritabilidad, exacerbando la frustración relacionada con el tráfico.

El especialista destaca que la combinación de estos factores tiene un impacto emocional que puede derivar en conductas agresivas, poniendo en riesgo tanto la salud mental como la integridad física de los conductores.

Un estudio del Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida identificó 10 cruceros conflictivos con alta incidencia de accidentes, incluyendo puntos como Anillo Periférico con Avenida Jacinto Canek y Avenida Paseo de Montejo con Avenida Pérez Ponce.

Desde 2015 hasta 2023, en estos cruces se registraron al menos 1,495 siniestros viales, que no solo causan muertes, sino también lesiones graves y discapacidades permanentes.

Estos accidentes afectan la salud mental de las víctimas y sus familias, generando un impacto social significativo.

El Observatorio recomienda mejorar el entorno urbano en estas avenidas para promover una movilidad segura, accesible, eficiente, sostenible y de calidad, con el fin de reducir los siniestros y sus consecuencias.