Un juzgado federal suspendió las obras de una gasolinera en Akil, ubicada en la salida hacia Oxkutzcab, tras recibir quejas de vecinos por irregularidades. La sentencia fue emitida el 29 de noviembre por la jueza tercera de distrito.
El Ayuntamiento de Akil acató la orden judicial y notificó la suspensión de los trabajos el 5 de diciembre por la mañana. Sin embargo, en la tarde de ese mismo día, una cuadrilla reanudó las labores, ignorando tanto la resolución judicial como el dictamen municipal.
Desde entonces, las obras continúan sin interrupción, incluyendo la colocación de concreto en el suelo y la instalación del anuncio de la gasolinera. Esta situación representa un incumplimiento evidente de las órdenes emitidas por las autoridades, derivado de múltiples denuncias ciudadanas.
