El fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, designó a Robert Hur como abogado especial para investigar el posible mal manejo de documentos clasificados por parte del presidente Joe Biden. Estos documentos datan de la época en que Biden fue vicepresidente durante la administración de Barack Obama y fueron encontrados en la residencia privada del mandatario en Wilmington, Delaware.
La Casa Blanca confirmó el hallazgo de una pequeña cantidad de documentos clasificados en el garaje y una habitación contigua de la vivienda. Tras descubrir una decena de documentos en una oficina de Washington, los abogados de Biden revisaron sus residencias privadas, informando inmediatamente al Departamento de Justicia para que tomara posesión de los documentos.
El líder republicano Kevin McCarthy solicitó al Congreso abrir una investigación sobre el caso. Este episodio se produce en un contexto de investigaciones similares sobre la gestión de documentos clasificados, como la realizada en agosto en el club privado Mar-a-Lago, propiedad del expresidente Donald Trump. Biden afirmó que coopera plenamente con la justicia en esta investigación.
