Las semillas constituyen la base de la alimentación para la humanidad y los animales. La Nueva Arca de Noé es una iniciativa destinada a preservar estas semillas.
Ubicada en Svalbard, Noruega, esta instalación protege las semillas esenciales para la vida mundial. Su nombre remite al relato bíblico, pero su función es resguardar la biodiversidad vegetal en caso de catástrofes.
El banco genético internacional en Svalbard almacena semillas en cajas de plástico y bolsas de aluminio resistentes al agua. Este método asegura su conservación a largo plazo.
Noruega fue elegida por su clima frío, ideal para mantener las semillas en óptimas condiciones. Entre las especies almacenadas se encuentran papas, frijoles, maíz y arroz.
Un experto del Centro de Recursos Fitogenéticos del INIA–CSIC destaca la importancia de este banco para la seguridad alimentaria global.
