Efraín Rivero Euán ya no ocupa la Subdirección de Operaciones y Procesos del Catastro Municipal. Su salida se produce luego de que se detectaran presuntas irregularidades administrativas durante su desempeño.
Diversos medios digitales han publicado que el ex funcionario habría recibido denuncias de habitantes de las comisarías, algunos de ellos de sectores humildes, por presuntamente cobrar mil 500 pesos por distintos trámites que después no cumplía.
De acuerdo con esas versiones, las quejas habrían llegado a la Contraloría Municipal, que habría iniciado una carpeta de investigación para determinar si existieron violaciones a la normatividad aplicable y si estas podrían constituir una falta administrativa grave.
Por supuesto, Rivero Euán niega las acusaciones. Después de todo, en sus redes sociales la honestidad era prácticamente parte de su carta de presentación. El problema es que una cosa es presumirla en Facebook y otra muy distinta es que una investigación determine qué ocurrió realmente.
La situación también deja cuestionamientos sobre la confianza al interior de la dependencia encabezada por Aura Loza Álvarez.
Y como para que nadie diga que fue un caso aislado, apenas días antes trascendió la salida, todavía no oficializada, de Fernando Tzab, quien igualmente rechazó señalamientos por presunta grilla en horario laboral y hostigamiento a sus compañeros.
