La regulación de redes sociales para menores está en proceso de transformación a nivel global. Países como Malasia planean implementar sistemas obligatorios de verificación para 2026, mientras Grecia estableció 2027 para nuevas prohibiciones.
India amplía el debate hacia la inteligencia artificial y deepfakes, extendiendo la regulación más allá del simple acceso. Europa avanza con modelos integrales, y Australia mantiene las regulaciones más estrictas.
En América, Brasil y Estados Unidos combinan regulaciones con acciones legales para presionar a la industria digital. En este contexto, México tiene la oportunidad de definir su propio modelo regulatorio.
Las decisiones que tome México en los próximos meses serán determinantes para equilibrar derechos digitales, innovación tecnológica y protección de menores. La construcción del futuro digital depende cada vez más de la regulación que se implemente.

