Este sábado, a pocos días de la Navidad, las calles del centro de Mérida registraron un incremento significativo en la afluencia de compradores. Los establecimientos de ropa, calzado y juguetes reportaron llenos y filas para ingresar.
El aumento en la actividad comercial generó una derrama económica notable en la zona, con mayor tránsito peatonal y vehicular. También se observó un incremento en la presencia de vendedores ambulantes que aprovecharon la demanda para ofrecer sus productos.
Corredores comerciales tradicionales como la calle 65 en la zona de Kioscos, Segunda Calle Nueva, Pasaje Emilio Seijo, calle 63 y calle 60, cerca de la Plaza Grande, presentaron aglomeraciones en áreas peatonales y dentro de los comercios.
La mayoría de los visitantes portaban bolsas con prendas adquiridas, además de consumir en restaurantes y hacer filas para ingresar a tiendas. La oferta variada atrajo a cientos de compradores a tiendas de ropa, zapaterías, centros comerciales y almacenes.
Los vendedores ambulantes ofrecían artículos como sogas y rasuradoras a precios accesibles, contribuyendo al mosaico comercial del centro. Durante el recorrido se observó que la concentración de personas en aceras y pasillos dificultó mantener la sana distancia establecida.
La Policía Municipal implementó vigilancia continua, con patrullajes y presencia en cruceros para facilitar el tránsito y mantener el orden.
Sin embargo, el aumento de compradores también generó un incremento en robos menores, especialmente con el método conocido como “farderas”, mujeres que ocultan objetos entre su ropa. Marco Hernández Corro, gerente del centro comercial La Gran Plaza, indicó que en diciembre se han detectado cinco casos, frente a dos o tres en todo el año previo.
Las principales plazas comerciales de Mérida también reportaron una afluencia inusual de visitantes durante la segunda quincena de diciembre, reflejando la dinámica comercial propia de la temporada navideña.
