El domingo 20 de noviembre, una mujer rubia subió a la pirámide de Kukulcán en Chichén Itzá, Yucatán, acción que está prohibida desde 2008 según la Ley Federal Sobre Monumentos Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
Los visitantes presentes abuchearon a la mujer y solicitaron la intervención de las autoridades para que la bajaran. Durante el descenso, la mujer fue abucheada, empujada, jaloneada del cabello y le lanzaron agua.
La infracción podría acarrear una multa de entre 50 mil y 100 mil pesos mexicanos. El incidente se volvió viral en redes sociales, generando críticas tanto hacia la mujer por incumplir las normas como hacia quienes la agredieron físicamente.
