En la región se ha observado una reducción en los casos de dengue tras una semana de intensas labores de fumigación. Esta disminución se refleja en la menor cantidad de pacientes ingresados y atendidos en el Hospital General de la ciudad.
Según la Jurisdicción Sanitaria 2, esta tendencia positiva podría mantenerse solo por las próximas dos a tres semanas. Actualmente, las acciones están dirigidas a eliminar al mosco adulto transmisor, pero persisten los criaderos con larvas que se convertirán en moscos, lo que implica un riesgo de aumento en los casos si no se realiza una campaña de descacharrización.
El Ayuntamiento cuenta con una brigada de salud responsable de aplicar abate en patios y debe organizar la campaña de descacharrización. El sector salud actúa como apoyo y ha capacitado a esta brigada, aunque hasta ahora no se ha solicitado asistencia adicional.
El departamento de Vectores está finalizando la fumigación en Tizimín y continuará en la ciudad y comisarías. Se enfatiza la necesidad de limpiar predios baldíos, considerados focos de infección, para evitar la proliferación del mosquito transmisor.
En conclusión, la reducción actual en casos de dengue es resultado de la fumigación, pero la sostenibilidad de este avance depende de la implementación de campañas de descacharrización y la limpieza de predios, tareas que requieren coordinación entre autoridades y comunidad.
