En 1979, la Cervecería Cuauhtémoc introdujo en México “Brisa”, una cerveza baja en calorías diseñada para consumidores interesados en cuidar su figura sin dejar de beber cerveza. Este producto innovador destacaba por su presentación en botella ámbar de 325 ml y lata de aluminio de dos piezas, coincidiendo con el auge del aerobics y la cultura fitness.
Sin embargo, el lanzamiento no tuvo el impacto esperado debido a un error en la campaña publicitaria. El anuncio mostraba personas en un velero con ropa clara, un escenario poco relacionado con el consumidor típico de cerveza de la época, acostumbrado a la publicidad vinculada al fútbol y estereotipos masculinos. Esta desconexión generó rechazo y burlas hacia “Brisa”, asociándola con características que no encajaban en el mercado objetivo.
En contraste, en 1991 Tecate lanzó su versión “light”, que actualmente es uno de sus productos más vendidos. Marcas como Michelob Ultra y Amstel Ultra han consolidado el segmento de cervezas bajas en calorías en el mercado deportivo, confirmando la demanda que “Brisa” había anticipado. Este caso evidencia que el concepto de cerveza ligera tiene un lugar sólido en el mercado, independientemente de los estereotipos sociales previos.
