La agencia Fitch Ratings ha ajustado su previsión de crecimiento económico para México en 2022, reduciéndola de 2% a 1.8%. Esta revisión se basa en factores que limitan la recuperación del país, como un impulso fiscal restringido durante la fase crítica de la pandemia y el aumento de las tasas de interés.
Fitch señala que el Producto Interno Bruto (PIB) mexicano no alcanzará sus niveles prepandemia hasta 2023, lo que posiciona a México por detrás de sus pares regionales. Aunque la demanda externa de Estados Unidos, principal socio comercial, continuará siendo favorable, se espera que su impacto sea menor que en 2021.
Además, el crecimiento económico se ha visto afectado por la baja inversión y un incremento inflacionario que no se observaba desde 2001. Este aumento de la inflación se atribuye a la subida de precios en materias primas, interrupciones en las cadenas de suministro y cambios en la demanda derivados del Covid-19. En 2020, la economía mexicana sufrió una contracción del 8.2%, su peor registro desde la década de 1930, mientras que en 2021 el PIB creció un 4.8%, según datos oficiales.

