El 8 de mayo de 2024, el Sistema Interconectado Nacional declaró en dos ocasiones Estado Operativo de Emergencia, lo que provocó apagones en al menos 21 entidades del país.
Las regiones afectadas incluyen Tamaulipas, Hidalgo, Chiapas, Coahuila, Chihuahua, Aguascalientes, Querétaro, Tlaxcala, San Luis Potosí, Guanajuato, Estado de México, Ciudad de México, Puebla, Zacatecas, Morelos, Sinaloa, Sonora, Nuevo León, Oaxaca, Nayarit y Veracruz. Protección Civil reportó cortes de energía en municipios clave como Matamoros, Pachuca, Tuxtla Gutiérrez, Hermosillo, Torreón, Monterrey, Toluca, y la Ciudad de México, entre otros.
El Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) informó que 11 plantas eléctricas salieron de operación o redujeron su capacidad, lo que comprometió el margen de reserva eléctrica de 6% a 3%. Esto resultó en la indisponibilidad de 1,668 megavatios, equivalente al 3.34% de la demanda máxima, y obligó a interrumpir rotativamente 200 megavatios de suministro eléctrico.
El primer estado de emergencia duró 48 minutos, y un segundo se declaró tras las 19:00 horas debido a la salida de servicio de plantas adicionales que sumaron 1,299 megavatios fuera de operación. La reconexión del suministro comenzó a las 20:10 horas, sin que se precisara la hora de conclusión ni el número exacto de afectados.
Los apagones afectaron zonas urbanas y rurales, con impactos en la actividad diaria y condiciones climáticas adversas, como temperaturas superiores a 36 grados en Veracruz. La situación evidenció la vulnerabilidad del sistema eléctrico ante la pérdida simultánea de capacidad de generación.
