El pez león es una especie invasora que amenaza la biodiversidad del Parque Nacional Arrecife Alacranes en Yucatán. Esta especie depreda numerosas especies marinas, generando preocupación entre expertos ambientales.
El pez león (Pterois volitans) es originario del Océano Índico y Pacífico, donde su población está controlada por depredadores naturales. Sin embargo, en el Golfo de México, llegó en los años 90 y se ha propagado rápidamente debido a la ausencia de depredadores. En Yucatán fue detectado en 2014 y recientemente en el Parque Nacional Arrecife Alacranes, a 124 kilómetros de la costa, según la expedición de Oceana México.
Esta propagación se atribuye a la liberación de ejemplares que fueron comprados para acuarios en Florida y luego liberados en el Océano Atlántico. El pez león compite con depredadores nativos como el mero y consume peces juveniles, crustáceos, moluscos y otros, afectando el equilibrio del ecosistema y poniendo en riesgo especies en peligro de extinción. Las hembras pueden poner hasta 30 mil huevos al mes, facilitando su expansión, y se estima que la población actual proviene de apenas ocho hembras.
Para controlar su presencia en Arrecife Alacranes, se recomienda la extracción directa del pez sin usar químicos, estrategia que debe ser implementada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp). Dada la toxicidad de sus espinas, la extracción debe realizarse con herramientas específicas, como la “vara hawaiana”, para evitar lesiones. La toxina puede causar inflamación severa y, en casos extremos, parálisis respiratoria y otros efectos graves en humanos.
La erradicación del pez león es fundamental para proteger la biodiversidad marina y mantener el equilibrio ecológico en la región.
