Durante un partido de fútbol en las canchas de retas de Chicxulub, José Roberto Erosa agredió al entrenador Miguel, generando rechazo en la comunidad deportiva.
El incidente ocurrió en el encuentro entre los equipos “Machos” y Barracudas, cuando dos jugadores tuvieron un altercado. El entrenador Miguel intervino para separar a los menores, pero fue atacado por el padre de uno de los jugadores, con apoyo de su hijo.
El equipo “Machos” está compuesto principalmente por estudiantes del Colegio Montejo, lo que causó preocupación entre testigos por la implicación de la institución. Se solicitó una disculpa pública a los afectados para preservar el ambiente deportivo.
