Yucatán avanza en la conservación y manejo sostenible de la Selva Maya con la creación del Comité Técnico Estatal del proyecto Biomas Forestales Críticos de Mesoamérica. Este comité facilitará la coordinación entre instituciones, academia, organizaciones civiles y comunidades.
El taller estatal de inicio del proyecto se llevó a cabo en la Comisión Nacional Forestal (Conafor) en Mérida. Durante el encuentro, se definió una ruta de trabajo para fortalecer la conservación, restauración y manejo sostenible, enfocándose en zonas prioritarias para la biodiversidad, bosques primarios y comunidades dependientes.
Participaron dependencias gubernamentales, sociedad civil, academia y especialistas locales, liderados por Neyra Concepción Silva Rosado, titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS). Se realizaron ejercicios de mapeo territorial, análisis de financiamiento e identificación de oportunidades de colaboración.
Silva Rosado destacó que el proyecto refuerza el trabajo conjunto del gobierno y aliados para mantener en buen estado los ecosistemas forestales de Yucatán, especialmente la selva mejor conservada. Entre las zonas estratégicas están la Reserva Estatal Biocultural del Puuc y el área forestal-milpera, reconocida como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (Sipam).
El proyecto forma parte del Programa Regional de Biomas Críticos Forestales de Mesoamérica, que incluye corredores biológicos en Guatemala, Belice y Panamá. Esto permitirá compartir conocimientos y fortalecer la resiliencia climática regional.
Financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), el proyecto es implementado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y coejecutado por Pronatura Península de Yucatán (PPY) y el Instituto Global para el Crecimiento Verde (GGGI).
Se formalizó la instalación del Comité Técnico Estatal de Yucatán, que coordinará y dará seguimiento a las acciones con criterios de transparencia, justicia social y sustentabilidad.
Con esta estrategia, Yucatán fortalece la protección de sus ecosistemas forestales y promueve la participación comunitaria en la conservación de la Selva Maya, alineada con políticas de bienestar y desarrollo sostenible.
